Esta modalidad, que integra a la familia campesina
y resguarda sus costumbres y tradiciones, encierra
un gran potencial económico y conlleva
una cariñosa actitud de respeto hacia nuestros
parajes y a la gente que vive en ellos.
Nos propusimos
invitarlos a pronunciar la palabra viejo, sin miedo,
con alegría y en positivo, porque sabemos
que para caminar hacia el futuro es necesario apoyarse
en la experiencia y que para aprender y actualizarnos,
se requiere discernir con sabiduría.
La conmemoración,
en el 92, de los cinco siglos del Descubrimiento
de América, dejó en evidencia la compleja
y ambigua carga de un hecho en el que confluían
el orgullo imperialista, la revalorización
americanista, la reflexión y revisión
histórica, la confrontación, la rebeldía
y la voluntad de los pueblos originarios de reinvindicar
su cultura y sus derechos de autodeterminación.
Sin dejar de lado
los tradicionales pie de cueca, vino en cacho, empanadas
y fondas en nuestro.cl queremos celebrar esta fecha
centrándonos en la Independencia. Para esto
revisaremos su influencia en la formación
de nuestra identidad cultural desde diversos aspectos.
Así
como el pensamiento da forma al lenguaje, no es
menos cierto que el lenguaje configura el pensamiento.
El habla de una comunidad es a la vez reflejo de
su cosmovisión y generadora de imaginarios
que componen su realidad. Sus dichos, refranes,
leyendas, chistes, apodos son manifestación
viva y cambiante de una identidad que se alimenta
de la tradición oral y da cuenta no sólo
de su idiosincrasia, sino también de los
cambios sociales, las modas y los contextos históricos
y geográficos.
La alegría
que nos provoca el saber que en todo el mundo Valparaíso
será reconocida como una de las ciudades
que, por su valor, merece ser conservada es, más
que una culminación, un punto de partida
desde el cual se abren múltiples caminos
y desafíos.
"En el siglo XIX el ferrocarril
fue el símbolo del progreso, y de la fe ilimitada
en el luminoso porvenir que la revolución
industrial traería al mundo. Luego se convirtió
en símbolo del viaje, de la vida, y de la
caducidad y la herrumbre con que carcome el tiempo",
dice Darío Oses en su columna publicada en
nuestro sitio.
El
rescate y la difusión de las costumbres y
tradiciones, así como la conservación
del patrimonio y su dinamización a través
del turismo cultural abren caminos de desarrollo
para el país.
La
educación en torno a nuestros valores, costumbres,
tradiciones e historia es la que nos permite proponer
mejores soluciones ante los desafíos tecnológicos,
económicos y sociales que trae el nuevo milenio.