Por
Rosario Mena - Imagénes: Cineanimadores
Para estas vacaciones de invierno los niños
chilenos esperan ansiosos el regreso de Mampato,
esta vez con el sonido y movimiento de la pantalla
grande. Con música de Joe Vasconcellos, el
estreno de "Mampato y Ogú en Rapa Nui",
el primer largometraje de animación realizado
en nuestro país, revive las aventuras del
legendario personaje de historietas creado en los
70 por Temo Lobos. La historia, que se desarrolla
en Isla de Pascua, rescata y refleja elementos patrimoniales
dentro de un patrón latinoamericano, en un
contexto actual y proyectando nuestra identidad
hacia el mundo de habla hispana. Para el dibujante
y director de arte de esta cinta, Yoyo Salfate,
se trata de un triple sueño cumplido: hacer
una película, conocer Isla de Pascua y dar
vida a un personaje protagónico de su infancia.
Su
encanto, su inteligencia y su nobleza hicieron
del pequeño Mampato, el héroe de
historietas creado por Temos Lobos en la década
de los '70, un compañero inseparable de
al menos dos generaciones de niños y adolescentes,
que junto a este chico y su troglodita compañero,
Ogú, se pasearon por la historia y la geografía
desentrañando hechos, culturas, sociedades
y personajes. La trama de "Mampato y Ogú
en Rapa Nui", el primer largometraje chileno
de animación, realizado en co-producción
con España y México, y cuya banda
sonora es creación de Joe Vasconcellos,
no es la excepción. La historia, el patrimonio
y las costumbres de Isla de Pascua, son el escenario
en donde aterriza el protagonista, involucrándose
con su gente, su cultura y sus problemas con la
respetuosa curiosidad y el espíritu liberador
que lo caracterizan.
La ciudad de Santiago y las
Torres del Paine son otros paisajes patrimoniales
que se presentan. La película, iniciativa
original del productor ejecutivo Juan Diego Garretón,
dirigida por Alejandro Rojas y producida por Yessica
Villalón, se estrena en vacaciones de invierno
en nuestro país y será distribuida
paralelamente en España, para luego extenderse
al resto del mercado iberoamericano. La difícil
misión del dibujante Yoyo Salfate, director
de arte de la cinta, consistió en recrear
a Mampato, respetando su identidad y a la vez
logrando que "se pare en el año 2002
y pueda proyectarse internacionalmente".
- ¿Cuáles son
los cambios principales que sufre este Mampato
con respecto al original?
- Una viñeta no se
puede transcribir a una película. Es un
trabajo completamente diferente. Tampoco hay una
intención de reproducir el personaje. Pero
obviamente, la gente va a ir al cine a ver a Mampato
y Ogú, y si no se encuentra con ellos se
va a decepcionar. Mampato está simplificado
en su estilo, por los requerimientos industriales
que tiene una película. El personaje no
es exactamente igual, está adaptado a esta
época. Hay toda una generación de
gráfica propia y obviamente la película
no es igual a la historieta original, por todo
lo que implica la diferencia entre una revista
impresa en papel roneo hace un montón de
años y una película digital, con
una banda sonora, con movimiento y sonido, que
además tiene asociado todo un merchandising,
figuras para ser aplicadas en poleras, y todo
eso. El Mampato original usaba mocasines, hoy
es muy difícil encontrar a un niño
con mocasines y camisa con cuello. El Mampato
actual tiene computador y usa zapatillas, pero
mantiene su esencia setentera, cargadito al pata
de elefante, y el ambiente de las casas de Ñuñoa
- ¿Y su lenguaje es
criollo?
- Es neutro, muy políticamente
correcto, como siempre ha sido. Su voz y su lenguaje
son doblajes mexicanos hechos para ser utilizados
en todo los paises de habla hispana. Ogú,
en cambio, tiene su lenguaje particular, que incluye
modismos chilenos y afuera funciona como un código
nuevo. Los personajes son complementarios, se
potencian en conjunto. Mampato es súper
intelectual, racional, medio perno, perfeccionista.
Su perfeccionismo lo convierte en un luchador
por la justicia, en un liberador. Ogú es
animal, salvaje, pasional. Juntos son totales,
inteligentes, fuertes. Por separado no pasa nada.
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