Mauricio
Salazar, gestor cultural residente
en Iquique:
"Se
ha arrasado con el patrimonio
cultural de San Lorenzo de Tarapacá"
Presentamos
el testimonio de Mauricio Salazar,
gestor cultural y editor del
periódico indigenista
Quipus, acerca del descontento
de la comunidad del pueblo de
San Lorenzo de Tarapacá
ubicado en la comuna de Huara,
al interior de Iquique; el manejo
de su patrimonio, que incluye
su iglesia -declarada Monumento
Nacional- y la situación
de sus construcciones derrumbadas
por el terremoto de 2005. A
su juicio, recuperar las fachadas
de las antiguas casonas de adobe
del siglo XVII podría
"devolver en algo la dignidad
al pueblo".
Desolador, por decir lo menos,
es el panorama que hoy ofrece
para el visitante la localidad
de San Lorenzo de Tarapacá,
donde las ruinas de sus antiguas
construcciones de adobe conviven
con las mediaguas de Un Techo
para Chile sobre las cuales aún
flamean trozos de tela negra colocados
el verano pasado en señal
de su descontento. De éste
se hizo eco en varias oportunidades
el diario La Estrella de Iquique,
manifestando la frustración
reinante por la lenta y deficiente
reconstrucción tras el
terremoto que en 2005 arrasó
con sus viviendas, la Iglesia
de San Lorenzo y su campanario,
declarados Monumento Nacional;
la situación de su cementerio,
gravemente amenazado por el cauce
del río, y la tala de los
históricos árboles
de la plaza, lugar de encuentro
de la comunidad y tradicional
refugio contra el sol implacable.
Según Mauricio Salazar,
habitante de la zona y gestor
cultural que trabaja en temas
patrimoniales locales, el problema
principal es "la desinformación
y la falta de participación
de la comunidad", tanto en
lo que respecta a la restauración
del templo como a todas las decisiones
que ha tomado el alcalde, Felipe
Rocha, quien "en general,
no cuenta con el apoyo de los
lugareños". Motivo
por el cual, en su opinión
"se mezclan peras con manzanas.
O sea, no todo lo que se ha hecho
está mal". Ejemplo
de ello sería la demolición
de la torre de la iglesia, que
Salazar justifica por la necesidad
de levantar una estructura resistente
a los movimientos sísmicos
"que luego debe cubrirse
con las piedras que tenía".
A 102 kilómetros al sudeste
de Iquique, en la comuna de Huara,
se ubica este pueblo cuyos habitantes,
desde hace un tiempo, aseguran
estar viviendo el momento más
triste de su historia. Cumplidos
los plazos comprometidos por la
Presidenta Bachelet para la solución
de los problemas que persisten
después de dos años,
el malestar se ha generalizado.
A la pérdida de su patrimonio
arquitectónico, se sumó
la tala de sus legendarios árboles,
incluidos dos pimientos con más
de un siglo de antigüedad,
al construirse la nueva plaza.
Consignados como especie protegida,
estos estaban ubicados junto al
monumento a Eleuterio Ramírez,
héroe de la batalla de
Tarapacá.
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