Entrevista
con José Miguel Zambrano,
Presidente de la Sociedad de Amantes
de Cartagena
Cartagena:
De la opulencia al lumpen (continuación)
Epicentro
agrario
Siguiendo
el lecho del río por el
valle del Maipo, sin necesidad
de atravesar cerros ni quebradas,
los conquistadores llegan por
tierra directamente desde la capital
hasta la desembocadura del Maipo,
en la zona de Tejas Verdes, a
pocos kilómetros de San
Antonio. Mientras que el camino
a Valparaíso obliga a subir
al valle del Aconcagua para luego
descender hasta la bahía.
En el siglo XVII la zona se convierte
en gran productora de Trigo, el
que es embarcado a Perú
y España a través
del puerto de Cartagena. Acorde
con su condición de importante
centro agrario, la región
costera del valle central es cuna
de una creciente burguesía
criolla, que recibe tierras por
encomienda y herencias estableciendo
haciendas a lo largo del valle
del Maipo, la zona de Melipilla
y, hacia el sur, San Fernando
y Curicó. "Estas burguesías
comienzan a construir sus lugares
de descanso -agrega Zambrano-.
En el sur, en Concepción,
es Dichato y Tomé; en Talca
tienen Constitución; en
San Fernando, Pichilemu. Después
está Cartagena y más
al norte Papudo. Viña es
más reciente, su auge comienza
en 1920, 1930. Para qué
hablar de Algarrobo, Santo Domingo,
Cachagua o Maitencillo. Son balnearios
inventados, no tienen ninguna
tradición. Incluso Zapallar.
Cuando Cartagena es un balneario
súper cotizado, en Zapallar
está la casa de fundo y
nada más".