Entrevista
con José Miguel Zambrano,
presidente de la Sociedad de Amantes
de Cartagena
Cartagena:
De la opulencia al lumpen
El
que otrora fue el balneario top
de la glamorosa burguesía
criolla hoy es una playa popular,
sucia y maltenida, cuyos antiguos
palacios y casonas han sucumbido
a los embates del tiempo, la desidia
y las políticas desafortunadas.
Penoso testimonio de un pasado
glorioso, Cartagena, en todo caso,
sigue siendo Cartagena. Y no por
nada es Monumento Nacional en
la categoría de zona típica.
Paradisíaco escenario de
la europeizada sociedad de principios
de siglo, epicentro de poetas,
artistas y pensadores, alguna
vez fue uno de los principales
puertos del país y el primer
destino turístico favorecido
por la llegada del ferrocarril.
Conversamos con Miguel Zambrano,
periodista cartaginense y presidente
de la Sociedad de Amantes de Cartagena.
Por Rosario Mena
Veraneantes
en Cartagena, hacia 1920.
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el álbum
La historia de Cartagena se remonta
a 1560, cuando llega a sus costas
el Capitán Luis de Cartagena,
escribano de Pedro de Valdivia
de quien recibe estas tierras
en encomienda. "Los españoles
que tenían un sentido absolutamente
imperial y muy práctico
de la vida, se dan cuenta que
la capital del reino está
en Santiago y lo más próximo
hacia el mar es San Antonio y
Cartagena, y se encuentran con
esta bahía", explica
José Miguel Zambrano, Presidente
de la Sociedad de Amantes de Cartagena
y periodista encargado de cultura
en la Cámara de Diputados.