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Múltiples
variables inciden en los diversos niveles de calidad
y estado de conservación actual de los
cités. Aquellos que en su origen se orientaron
a la clase media, presentan una mejor construcción
y generalmente son habitados por sus dueños,
personas de edad avanzada que han conservado sus
viviendas en buen estado. No ocurre lo mismo en
los barrios de menores recursos en donde las condiciones
de vida y el estado de los inmueebles son lamentables.
Por su parte, las casas arrendadas no reciben
la mantención requerida.
Patrimonio vivo
Arquitecto titulada en Paris La Villete, Verónica
Adrián pasó desde el tema de la
vivienda social al del patrimonio arquitectónico
urbano, en búsqueda de una identidad cultural.
"Tiene que ver con un tema personal",
acota en referencia a los 17 años que vivió
fuera del país. La ampliación, junto
a la arquitecta Paz Castro, de la zona típica
del Barrio Lastarria, que incluyó también
la elaboración de un reglamento para regular
la construcción y proteger los edificios,
es otro de los proyectos patrimoniales que figuran
en su curriculum.
El gran deterioro sufrido por los barrios antiguos
tras la emigración de las familias residentes
hacia la zona oriente, a partir de la década
del 40, y el convencimiento de la importancia
estratégica que encierra su revitalización,
motivan su trabajo. "En términos estratégicos
esos barrios se tienen que revitalizar porque
están muy cerca de todo. A eso apunta la
política de repoblamiento que se lleva
a cabo en la comuna de Santiago, el problema es
que se está haciendo a través de
la construcción de edificios nuevos y eso
ha roto tanto la imagen como el comportamiento
tradicional de los barrios".
Los actuales enfoques con respecto al patrimonio,
que enfatizan el concepto de patrimonio vivo y
la noción de que el patrimonio debe ser
conservado por personas que lo habiten, son el
fundamento de esta iniciativa. "Los cités
son un medio para revitalizar los barrios. Y hay
que potenciarlos, especialmente porque están
habitados, porque la vida está ahí".
Antecedente de este proyecto es el llevado a cabo
por la Corporación para el Desarrollo de
Santiago, dependiente de la Municipalidad, para
recuperar siete conjuntos de valor patrimonial
en la comuna. "Lo importante de esto es que
por primera vez se está haciendo una recuparación
integral, no sólo de los exteriores como
se habia hecho hasta ahora. La idea es trabajar
en conjunto con ellos y aprovechar su experiencia
en la gestión", enfatiza Verónica.
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