Hermosas pinturas y tallas
coloniales; joyas y objetos
litúrgicos de la época;
artesanías; imaginería
local; santos, cristos y vírgenes
de culto activo, de distintas
localidades de Chile, conforman
la muestra Chile Mestizo: tesoros
coloniales, que se presenta
a partir del 13 de marzo en
el Centro Cultural Palacio La
Moneda. Un verdadero tesoro
disperso en iglesias y museos
a lo largo de nuestro territorio
que, reunido en este espacio
de exhibición, nos permite
apreciar uno de los legados
más valiosos que poseemos,
tanto desde el punto de vista
artístico como patrimonial:
aquél de las imágenes
históricamente devocionadas
por nuestro pueblo, en el espacio
público y privado, que
identifican profundamente a
cada una de las comunidades
y que encarnan el ensamblaje
de la evangelización
católica con la tradición
originaria de América,
en lo que constituye el germen
de nuestra cultura “mestiza”.
La exposición, curada
por la historiadora del arte
Gloria Cortés, se complementa
con documentales de Claudio
Mercado y Francisco Gedda, entre
otros. Como contrapunto, se
presenta en la Galería
de la Fotografía, del
mismo Centro Cultural, una muestra
de arte contemporáneo,
titulada Devota, la cual, bajo
la curatoría del investigador
Sebastián Vidal, ofrece
una lectura actual a esta iconografía
y sus simbolismos, con obras
de Hugo Marín, Bruna
Truffa, Mauricio Garrido, Demian
Schopf y Marcela Duharte.
Por Rosario Mena
Revisa
el álbum
Exposición
Chile Mestizo: Tesoros
Coloniales
13 de marzo al 21 de junio. Lunes
a Domingo. 10:00 a 19:30
horas
Entrada general $600
Estudiantes, convenios,
tercera edad $300
Entrada Liberada: Lunes
a Viernes hasta las 12
horas
Consultados por un periodista
de televisión, los habitantes
de Los Andes, que cada día
devocionan la imagen de San Sebastián,
que guarda la parroquia de Santa
Rosa, manifestaron sentirse orgullosos
de que su santo se hiciera conocido
en la capital, pero sobre todo,
muy preocupados de que, efectivamente
regresara a casa sano y salvo.
La figura, en tamaño natural,
representante por excelencia del
barroco, fue realizada en Chile
en el siglo XVIII por el escultor
jesuita germano Juan Bitterich
y es considerada una de las obras
escultóricas más
importantes de la historia del
país. Pero eso no es lo
importante para sus fieles devotos,
que al igual que otros, desde
Arica hasta Chiloé, han
prestado sus vírgenes,
cristos y santos locales para
ser exhibidos en la muestra Chile
Mestizo: Tesoros Coloniales, que
se presenta entre marzo y junio
de 2009 en el Centro Cultural
Palacio La Moneda, con el auspicio
de Minera Doña Inés
de Collahuasi y la colaboración
de la Fuerza Aérea de Chile
en el traslado de las piezas.
San Miguel Arcángel, de
la zona central; así como
las vírgenes del Carmen,
del Rosario y de La Candelaria,
el Crucificado Chilote o el San
Antonio de Padua, que vienen desde
el archipiélago, salen
de sus templos para sumarse a
esta exhibición. De la
basílica de Andacollo,
en la cuarta región, llega
la Virgen del Rosario, que convoca
a multitudes en su tradicional
celebración, y que es sacada
en procesión cada primer
domingo del mes. Todos representantes
de una producción local
que, durante la época de
la Colonia, llevó a cabo
una apropiación criolla
del imaginario evangelizador,
combinándose con el legado
de las órdenes religiosas
y las obras importadas de las
llamadas escuelas americanas,
productoras de arte religioso,
especialmente tallas de Quito
y pinturas del Cuzco.
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