Padre Sebastián
Englert.
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El Padre Sebastián
Englert, a quien
debe su nombre el
Museo Antropológico
de Isla de Pascua,
fundado a partir
de su colección
de piezas arqueológicas
e históricas,
fue bautizado en
Baviera, donde nació
en 1888, como Anton
Franz Englert. Sebastián
Englert se llamaba
su padre, un prestigioso
académico,
rector de la Universidad
Católica
de Eichstatt, en
cuyo honor el hijo
recibe el nombre
en la Orden Capuchina,
a la cual ingresa
a los 19 años,
formándose
en filosofía,
teología,
además de
latín, griego,
hebreo, inglés,
francés e
italiano. Fue ordenado
sacerdote en 1912
y su biografía
incluye el haber
sido capellán
del ejército
alemán durante
la Primera Guerra
Mundial.
El Padre Sebastián,
como lo conocen
todos los isleños,
llegó a Chile
en 1922 para trabajar
como misionero entre
la etnia mapuche,
llegando a ser experto
y profesor de la
lengua mapudungún.
En 1927 asume como
párroco de
Villarrica y más
tarde en Pucón.
Su permanencia en
esta zona sureña
lo impulsa a desarrollar
su vocación
de etnógrafo
y lingüista.
En 1934 ya se manifiesta
su interés
en Isla de Pascua,
con la publicación
de un ensayo de
comparación
lingüística
de la lengua mapuche
con el aymará
y el quechua, al
cual también
incorpora algo del
desaparecido atacameño
y del rapanui ("por
pura curiosidad,
si se quiere",
escribe en su trabajo).
Posteriormente dedica
otro breve ensayo
etimológico
exclusivamente al
mapudungún
y rapanui, dando
cuenta de la escasez
de estudios sobre
la lengua originaria
de Isla de Pascua.
En 1935 es enviado
a Rapa Nui por la
Universidad de Chile
para realizar un
estudio de su lengua.
Lo acompaña
el geólogo
Humberto Fuenzalida.
Instruido por Monseñor
Edwards, comienza
a ejercer en la
Isla una doble labor
de sacerdote e investigador,
siempre con la perspectiva
de regresar a trabajar
con el pueblo mapuche
al tiempo que se
vinculaba cada vez
más con la
comunidad rapa nui.
Pero las circunstancias
inscribieron su
destino en la isla,
y en 1937 asume
como párroco,
bajo jurisdicción
eclesiástica
de la Araucanía.
Recién en
2002 la isla pasa
a depender del Arzobispado
de Valparaíso.
Fundamental, en
el pleno sentido
de la palabra, ha
sido su aporte en
el rescate, investigación
y difusión
del patrimonio rapa
nui, realizando
el primer inventario
arqueológico
de la Isla -que
sirvió como
marco y sustento
a futuros estudios
e intervenciones-
y la primera restauración
de la aldea ceremonial
de Orongo. Pronto
a cumplir los 80
años, viaja
a Estados Unidos
para dictar una
serie de charlas
y conferencias sobre
el patrimonio rapa
nui, y es incorporado
como miembro honorario
del comité
Isla de Pascua del
International Fund
for Monuments de
New York (hoy World
Monuments Fund),
una organización
dedicada a reunir
fondos para la protección
del patrimonio en
todo el mundo.
Entre sus principales
escritos están
el Diccionario Rapa
nui-Español
(1938), Tradiciones
de la Isla de Pascua
(1939), La Tierra
de Hotu Matu'a,
su obra principal
(1948), y Las Leyendas
de Isla de Pascua
(editado de manera
póstuma en
1980).
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