“Si
las regiones no toman
las riendas de su
patrimonio cultural,
el descalabro es a
corto plazo”
(continuación)
El modelo geoarqueológico
Los estudios de Núñez
no corroboraron las
ideas de Le Paige
respecto de la gran
antigüedad de
estas culturas, que
habría sobrepasado
los treinta mil años.
Más bien, estableció
diferencia respecto
de la presencia de
los antiguos cazadores,
determinando que las
más antiguas
ocupaciones no serían
mayores a los once
mil años antes
del presente. “El
comenzó con
todo esto y tenía
derecho a equivocarse,
en ciencia tanto las
certezas como las
equivocaciones son
igualmente válidas.
Teníamos juicios
distintos. En ese
tiempo había
poca historia de la
investigación,
ahora hay mejores
técnicas, un
cuerpo teórico
más complejo.
Nosotros nos hemos
preocupado más
de darle un valor
cronológico
y contextual a las
poblaciones, para
ello contamos con
avances decisivos,
como el fechado con
carbono 14. De acuerdo
a su época,
la arqueología
que hacía el
Padre era obviamente
descriptiva”.
Por otra parte, mientras
Le Paige se concentró
en la arqueología
funeraria, los rituales
y la excavación
de sepulturas, Núñez
y su equipo se han
centrado en los asentamientos,
para reconstruir la
forma de vida de estos
pueblos.
Otro aspecto que marca
una diferencia metodológica
fundamental, es el
abordaje interdisciplinario,
con un enfoque geoarqueológico,
que caracteriza al
equipo de Núñez,
conformado por especialistas
en suelo, en paleoclima,
en plantas y en animales,
además de arqueólogos.
“Hemos adaptado
al desierto de Atacama
un enfoque que permita
explicar las conductas
humanas en el contexto
de los escenarios
geográficos
donde se desarrollaron.
Es importante que
un arqueólogo
conozca los ambientes
que ocuparon las antiguas
sociedades que estudia”.
El núcleo duro
del equipo lo componen,
junto a Núñez,
el geólogo
Martin Grosjean de
la Universidad de
Berna (Suiza) e Isabel
Cartajena, especialista
en paleofauna de la
Universidad de Chile.
A ellos se suman arqueólogos
jóvenes que
están haciendo
sus tesis en esta
línea. El interés
y vigencia de esta
estrategia científica
les valió una
publicación
en la revista Science,
la más importante
en su tipo a nivel
mundial. “Esto
produjo un efecto
multiplicador importante
en el trabajo de arqueólogos
como Donald Jackson,
Patricio de Souza,
Calogero Santoro,
César Méndez,
Carlos Carrasco y
otros, que han posicionado
este tema entre los
arqueólogos
jóvenes. No
son discípulos,
se trata de colegas
que entienden que
es posible insertarse
en la comunidad científica
internacional”.