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"No se puede
conocer la cultura
sin la visión
femenina",
dice la antropóloga
etnóloga
franco-americana
Anne Chapman, estudiosa
de las sociedades
extintas de Tierra
del Fuego, cuya
llegada a la Isla
Grande, en los años
'60, obedece a la
invitación
de una pionera mujer
arqueóloga
en la zona, Annette
Laming-Emperaire,
y es motivada, fundamentalmente,
por la perspectiva
del encuentro con
la última
chamán selk'nam:
Kiepja, conocida
como "Lola".
Ella era la única
representante de
la primitiva tradición
de cazadores recolectores,
en la cual nació
y se crió
y sería la
puerta de entrada
de Anne a un mundo
por el cual la guiarían
otras mujeres, como
Ángela Loij,
amiga de Lola y
también descendiente
selk'nam y, posteriormente,
Rosa Clemente, Hermelinda
Acuña, y
las hermanas Úrsula
y Cristina Calderón,
descendientes de
la etnia canoera
yagán, en
cuyo universo se
sumerge en la década
de los '80.
Una cadena de transmisión
de saberes ancestrales
que se proyecta
hasta la nieta de
Cristina Calderón,
Cristina Zárraga,
que acaba de lanzar
un libro sobre la
medicina tradicional
de su pueblo y actualmente
se dedica a continuar
rescatando, a través
del testimonio de
su abuela, la historia
y cosmovisión
de estos desaparecidos
navegantes del fin
del mundo. Desde
la mirada femenina,
Chapman penetra
en la memoria, la
cosmovisión
y los valores de
los pueblos fueguinos,
su organización
social y sus estructura
patriarcal, más
férrea en
el caso de los selk'nam
que entre sus vecinos
haush o los canoeros
yámana, donde
las mujeres cumplen
un rol más
significativo y
en condiciones de
mayor igualdad con
los hombres.
-
¿Qué
relación
tenía usted
con Annette Laming
- Emperaire?
- Fui amiga pero
no íntima.
Su marido, Joseph,
autor del famoso
libro "Los
nómades del
mar", había
fallecido antes
de que yo llegara
a Tierra del Fuego,
en una excavación
en el año
'58, '59. Eran los
primeros arqueólogos
formados que fueron
a trabajar a Tierra
del Fuego. El Libro
de Joseph "Los
nómadas del
mar", que se
ha editado muchas
veces. Yo la conocí
en París.
Me habló
de que estaba haciendo
una prospección
arqueológica
en Tierra del Fuego,
en la cual necesitaba
ayuda. Me habló
de Lola Kiepja,
la última
chamán selk'nam
y yo me interesé
mucho. Yo estaba
trabajando en Honduras.
Annette me insistió.
Me dijo que yo iba
a trabajar bajo
las órdenes
de una arqueóloga
chilena y que cuando
terminara la prospección
yo podía
ir a la reserva
de Ukika, donde
estaba Lola. Hice
lo que me dijeron,
en la Isla Grande
de Tierra del Fuego,
con la promesa de
ir a ver a Lola
en diciembre. Había
una hostería
en el lago Fagnano,
que iban a inaugurar
y el grupo iba a
pasear ahí.
Yo llegué
y me contacté
con Hermelinda Varela
y después,
el 24 de diciembre
su hija Estela,
que entonces tenía
como 14 años,
me llevó
donde Lola. Fuimos
a caballo. La madre
de Hermelinda vivía
en la parte argentina,
me parece que era
haush, pero Hermelinda
se consideraba selk'nam.
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