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"Si se abriera una oficina otra vez
yo me iría encantado"
Hernán Rivera Letelier no sólo ha
contado la vida pampina en sus libros. El mismo
trabajó en minas como María Elena,
Pedro de Valdivia, Colla Sur. Y ahora ha sido
invitado por la Corporación del Salitre
a asesorarlos sobre el futuro museo.
Para
este gran escritor chileno la historia del salitre
ha sido ignorada: "el salitre fue el sueldo
de este país por un largo periodo, pero
se le ha echado tierra con los pies. Parece ser
una historia olvidada conscientemente, porque
es una historia incómoda para muchos sectores
de este país por las injusticias que se
cometieron contra los obreros".
Letelier opina que el sólo hecho de empezar
a preocuparse por la pampa es positivo, argumenta
que "el desierto entero es un museo, es un
cementerio de pueblos muertos. Lo que hay que
hacer en las salitreras es crear un circuito para
revivir estas oficinas. Usar los teatros, las
plazas, para hacer no un museo, sino un lugar
vivo donde se vea como fue la historia".
Con respecto
la historia de las salitreras, Letelier opina
que esta vida fue única: "eramos explotados,
el trabajo era duro, nos pagaban una miseria,
estábamos en el desierto más árido
e inhóspito del mundo. Y por eso tuvimos
que crear entre nosotros una forma de vida en
que lo principal era la solidaridad: yo no sobrevivo
sin ti y tú no sobrevives sin mí.
Si se enfermaba una señora, todas las vecinas
la ayudaban, le cocinaban, le llevaban los niños
al colegio. En las noches todos dejábamos
la puerta abierta, no había delincuencia".
"Existía un sentido de comunidad que
no he visto nunca más". Por eso dice,
aunque sea un sueño utópico, que
"si se abriera una oficina otra vez yo me
iría encantado".
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Breve Historia de las salitreras
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