|
La
iniciativa de restaurar ambas oficinas salitreras
y preservarlas no es nueva. En 1970, ambos lugares
fueron declarados monumentos históricos,
lo que contribuyó a salvar sus restos.
En 1989, se anexaron a la declaración las
tortas de ripio de ambas oficinas.
Hoy, la Corporación
del Museo del Salitre, y los Ministerios de Obras
Públicas y Bienes Nacionales, junto a la
Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos,
están empeñados en recuperarlas
con fines históricos y turísticos.
Incluso, la idea es convertirlas en una de las
grandes atracciones de Chile, con una enorme proyección
internacional.
Ambas oficinas,
situadas a tres kilómetros de distancia
entre sí, constituirán un "Museo
de Sitio", el primer Parque del Salitre,
que mostrará cómo trabajaban y vivían
los pampinos, además de todo el entorno
en que desarrollaron sus existencias, así
como lo que significó el salitre para el
progreso de Chile.
Según Goles,
para la oficina de Santa Laura "la obra de
recuperación considera además completar
la faltante losa de hormigón para reconstruir
la superficie que en esos años recibía
los ripios sobrantes del proceso de lixiviación".
Por su parte,
el ministro de Educación, Sergio Bitar,
ex presidente y gestor de la Corporación
Museo del Salitre, dijo: "Nunca imaginé
(en 1995), cuando como senador asumí esa
responsabilidad junto a los pampinos, que íbamos
a desembocar en este punto, fruto del esfuerzo
de mucha gente, del sector público y de
organismos internacionales".
En una segunda
fase se espera recuperar la tabiquería
exterior, la techumbre y los estanques de agua
de la Oficina Santa Laura. Dicha iniciativa aún
no cuenta con financiamiento.
A principios de
este año, el ministro Bitar presentó
los expedientes de ambas salitreras a la Unesco,
iniciándose así su postulación
para que sean declaradas Patrimonio de la Humanidad.
-
Breve Historia de las salitreras
-
"Si se abriera una oficina otra vez yo me
iría encantado", dice el escritor
Hernán Rivera Letelier.
|