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Este
año será un año clave en
la vida de la Iglesia de San Francisco. El 2 de
enero se iniciaron los trabajos de restauración
de la iglesia del templo, que, en Abril, bajo
la supervisión del MOP, estrenará
techumbre e iluminación. Las obras, con
un costo de 180 millones de pesos, serán
financiadas con aportes privados a través
de la Ley de Donaciones Culturales. Con la gestión
de la Corporación del Patrimonio Cultural
de Chile -cuyo papel ha sido clae en la consecución
de los recursos- y el apoyo del Consejo de Monumentos
Nacionales, las obras continuarán en los
años siguientes abarcando el convento en
su conjunto.
Ya fue entregado y aprobado
por el Consejo de Monumentos Nacionales el plan
elaborado por la Dirección de Arquitectura
del MOP para restaurar la Iglesia de San Francisco,
de acuerdo al compromiso asumido por el Ministro
de Vivienda y Urbanismo, Jaime Ravinet. Este dos
de enero se iniciaron los trabajos de iluminación
y reparación de la techumbre que deberán
ser entregados en Abril. Las obras rescatarán
la forma de construcción y materiales originales
del siglo XVI: tejas, coligue y barro.
Empresas y fieles de la Iglesia financiarán
el proyecto, que tiene un costo de 180 millones
de pesos, en tanto que la Municipalidad de Santiago
cedió los derechos de construcción
y uso del espacio público para su ejecución.
Con el apoyo de la Corporación del Patrimonio
y de Monumentos Nacionales se emprenderá
a partir del 2003, el proyecto de restauración
global del convento. La idea es conseguir los
recursos durante dicho año, para llevarlo
a cabo el 2004. De acuerdo a lo señalado
por la Vicepresidenta Ejecutiva de la Corporación
del Patrimonio Cultural de Chile, Cecilia García-Huidobro,
lo más inmediato será continuar
reparando el techo, incluyendo todo el convento.
Los temporales del pasado mes de junio convirtieron
al templo más antiguo de Santiago en un
lamentable espectáculo. Las aguas, que
chorreaban por los muros y caian en goteras desde
el cielo, dejaron en evidencia los daños
en la techumbre y el mal estado de las bajadas,
forros y canales de aguas lluvias. La emergencia
congregó a un grupo de funcionarios y personalidades
de entidades públicas y privadas vinculadas
al patrimonio que, animadas por la imponente voz
del senador Gabriel Valdés, asumieron el
compromiso de salvar a este edificio pertenecientea
la Orden Franciscana y abandonado hace tiempo
a su muerte paulatina.
El Estado ordenó un trabajo de urgencia
para sellar los puntos de entradas de agua y comprometió,
junto a la Dirección de Arquitectura del
MOP, responsable técnica del patrimonio,
la elaboración de un proyecto que permitiera
conservar este edificio símbolo de Santiago,
para lo cual se requería urgentemente reparar
los techos.
Declarada Monumento Histórico en 1951,
la Iglesia fue construida entre 1586 y 1618. En
1647, un terremoto derriba la torre y el coro;
reconstruyéndose en 1698. En 1758, se canteó
el frontal de piedra de la portada. En 1754 se
derribó la segunda torre para dar paso
a la tercera. A fines del siglo XVIII, se levantan
las naves laterales norte y sur, perdiéndose
la planta de cruz; del mismo modo, se unifica
la cubierta de la iglesia. En 1857, el arquitecto
Fermín Vivaceta levanta la actual torre
de la iglesia y en 1881 se reemplazan los altares
barrocos por otros más clásicos
y se levanta la linterna sobre el presbiterio.
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