| En
el marco de la celebración del Día
del Patrimonio Cultural, el 26 de mayo, parte del
centro histórico de Putaendo será
declarado por el Gobierno, Monumento Nacional en
la categoría Zona Típica. Este tradicional
pueblo de la Provincia de San Felipe, en la V Región,
originado en un asentamiento indígena del
siglo XV, se hace acreedor del nombramiento no sólo
por conservar el trazado y la arquitectura propias
de la ciudad colonial, adaptado al patrón
prehispánico de la "calle larga",
sino también por mantener vivas sus ricas
tradiciones, enraizadas en la cultura agraria rural
propia de la zona central.
En
el marco de la celebración del Día
del Patrimonio Cultural, el 26 de mayo, parte
del centro histórico de Putaendo será
declarado por el Gobierno, Monumento Nacional
en la categoría Zona Típica. Este
tradicional pueblo de la Provincia de San Felipe,
en la V Región, originado en un asentamiento
indígena del siglo XV, se hace acreedor
del nombramiento no sólo por conservar
el trazado y la arquitectura propias de la ciudad
colonial, adaptado al patrón prehispánico
de la "calle larga", sino también
por mantener vivas sus ricas tradiciones, enraizadas
en la cultura agraria rural propia de la zona
central.
La Zona Típica
de Putaendo alberga dos monumentos históricos:
la casa del patriota José Antonio Salinas,
ubicada en la esquina de calle Camus con San Martín
y la La Iglesia de San Antonio de Putaendo. Esta
iglesia parroquial, ubicada en la Plaza, combina
los estilos neoclásico y neogótico,
posee una composición simétrica
de gran sobriedad. Enmarca su fachada principal
por medio de ocho columnas que flanquean los accesos,
con un frontón que los corona. Su planta
rectangular es de 53 metros de largo y tres naves:
una central y dos laterales, conformadas con un
sistema de doble arcada. Sobre el altar se ubica
un lucernario. Se accede a través de tres
grandes puertas pasando por una zaguán
que comunica con el mundo exterior. Una de las
naves laterales cobija en un segundo piso al coro.
El volumen es de dos aguas, y su terminación
actual es ladrillo a la vista.
El
entusiasmo y la actitud de valorización
que despierta en los habitantes este nombramiento,
es un factor fundamental para impulsar su restauración,
recuperando estructuras y estilos. Si bien la
declaración sólo implica una protección
del sector por medio de la ley, estableciendo
normas para las intervenciones que en él
pueden realizarse, existe la posibilidad de obtener
recursos para la conservación a través
de donaciones de empresas acogidas a la Ley de
Donaciones Culturales, así como también
del Subsidio de Rehabilitación Urbana que
entrega el Ministerio de la Vivienda para la restauración
de viviendas en zonas protegidas.
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