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La Brigada Nocturna, del
Hogar de Cristo en Iquique, reparte por las noches,
durante todo el año, alimentos básicos
a los mayores que viven en la calle. Una tradición
que se hace fiesta en Navidad.
Además de las campañas
solidarias que cada año el Hogar de Cristo
lleva a cabo en Navidad, centros y programas de
la institución fundada por el Padre Hurtado,
en todo Chile, realizan sus propias acciones.
Algunas de ellas ya representan una verdadera
tradición local, como es el caso de La
Brigada Nocturna de Iquique, que todas las noches
del año, de domingo a viernes, recorre
la ciudad dando alimento a los indigentes mayores.
"Te deja con escalofrios el primer dia -cuenta
Marcia Valenzuela, encargada de comunicaciones
y ex coordinadora del voluntariado del Hogar del
Cristo en Iquique- Ves tanta gente que está
en la calle que no lo puedes creer. Y al mismo
tiempo ves gente que entrega su tiempo, que no
es el que les sobra. Es el tiempo para salir,
para estar con la familia, pero eligen ir a ver
a sus abuelitos, como ellos los llaman".
Una tradición que en
Navidad se viste de fiesta. El 24 de diciembre
en la noche, cuando todos comparten cómodamente
una cena familiar, este grupo de hombres y mujeres
de 18 a 40 años, entre los cuales hay estudiantes,
profesionales y obreros, sale a la calle en carros
alegóricos preparados por ellos mismos
y , a ritmo de villancicos, entregan comida, dulces
y regalos a los mayores sin hogar. Los alegran,
los acompañan y les hacen vivir un día
inolvidable. Para esta especial ocasión,
se agregan regalos y una cena a la habitual entrega
de pan, leche, te, café, dulces y galletitas.
Campañas en los medios
de comunicación y captación de donaciones
de personas y empresas, son parte de la autogestión
de la Brigada, con el fin de conseguir los recursos
y regalos que no alcanzan a cubrirse con el presupuesto
destinado por el Hogar. "Incluso sacan plata
de su bolsillo", confiesa Marcia. La acción
diaria, que se inicia a las 9 de la noche, y puede
terminar a las 3, 4 o 5 de la mañana, "eso
nunca se sabe", abarca tanto el centro, como
el norte y el sur de la ciudad, donde la magnitud
de la vagancia ha generado un inusual sistema
de ayuda, compuesto además por voluntarias
del Colegio María Auxiliadora de Iquique,
quienes asumen la labor los días sábado.
Si bien el objetivo es la
ayuda a los adultos mayores, entre los indigentes
se cuentan personas que, sin haber llegado a la
tercera edad, están en una grave situación
de abandono y deterioro, los cuales también
son beneficiados. "Es dificil discriminar,
porque hay gente joven que está botada
en la calle. Y por lo mismo, muchas veces, ni
siquiera sabes qué edad pueden tener".
Los campamentos de Alto Hospicio;
La Pampa, La Negra y El Boro, que son los más
grandes del país, quedan fuera del perímetro
de la Brigada y son su próximo objetivo.
La idea es crear un equipo especial para esta
área, en donde el próximo 23 de
diciembre los voluntarios del Hogar de Cristo,
harán una gran fiesta para mil niños.
El lugar de encuentro es el Centro Comunitario
Padre Hurtado de Alto Hospicio.
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