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La
necesidad de poner en valor las manifestaciones
intangibles de nuestra identidad, de tender puentes
entre visiones de mundo diversas y de rescatar,
para nuestro beneficio, el legado de sabiduría
tradicional en riesgo de extinción, motiva
el surgimiento de la Fundación Museo Vivo.
La red Internet o el calor de un fogón
son espacios igualmente válidos para generar
el diálogo.
Visita www.museovivo.cl
La Fundación Museo Vivo es una entidad
sin fines de lucro que busca "desarrollar
instancias en donde las diversas etnias, visiones
de mundo y modos de vida que constituyen a un
pueblo tengan real posibilidad de interactuar
en un marco de respeto, tolerancia y enriquecimiento
de la identidad cultural local y nacional",
según se lee en su declaración de
principios. El directorio está compuesto
por 5 destacados profesionales jóvenes
de las ciencias sociales, además de una
diseñadora, encabezados por Margarita Ovalle
Vergara, psicóloga y magíster en
mitología comparada. Cuentan con el auspicio
de la fundación suiza Avina y de Bosque
Modelo.
Generar el diálogo y el intercambio en
torno al patrimonio intangible es uno de sus importantes
objetivos, que persiguen a través de proyectos
como su página web www.museovivo.cl y su
revista del mismo nombre, además de la
activa vinculación con organismos culturales
estatales y privados, centros educacionales y
otras entidades relacionadas. Su página
en Internet pretende ser la plataforma de interacción
entre sectores aislados de Chile y con el resto
del mundo. Sin embargo, no todo es virtualidad.
En el Archipiélago de Chiloé la
Fundación lleva a cabo iniciativas como
la Fogonteca, en donde el e mail y el mouse son
reemplazados por la leña y los libros,
en la comuna de Quellón.
En torno al fuego
La idea partió en el 2003 en las Islas
de Coldita, Laitec y Piedra Blanca. Una pequeña
sala compuesta de un fogón tradicional
y una biblioteca, es el lugar de encuentro entre
habitantes de distintas generaciones. Allí
se reúnen para conversar, intercambiar
ideas, conocimientos, técnicas tradicionales,
realizar charlas, talleres o exposiciones. La
biblioteca, que puede ser consultada libremente,
abre un mundo de conocimientos e inquietudes,
tanto a nivel individual como grupal, que potencia
la actividad del centro comunitario
Dentro de la Fogonteca se desarrollan, fundamentalmente
4 tipos de actividades: encuentros intergeneracionales
para compartir historias, técnicas, experiencias
propias de la comunidad; sesiones de cuentacuentos,
para incentivar la lectura y cohesionar grupos
en torno a un relato; talleres externos, dictados
por invitados que vienen a ofrecer cursos o charlas
y el llamado Aula natural, que es un espacio espontáneo
de apreciación del medio propio.
La elección de estas islas se fundamenta
en su condición de aislamiento, que permite
preservar su riqueza de sabiduría ancestral,
y en la percepción de la necesidad que
existe en ellas de contar con instancias que contribuyan
a la perpetuación de sus tradiciones culturales
en riesgo de desaparición. Otros espacios
abiertos por la Fundación son las llamadas
Galerías de Encuentro, instancias de reunión
y debate al interior de instituciones culturales
y educacionales. Museos como el de Radio Quellón
o Puerto Natales son aliados en los que intervienen
generando movimiento y actualización. Haciendo
museo vivo.
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