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Hasta
la capital de Estados Unidos llega la cultura
de nuestros pueblos originarios. El Museo Nacional
del Indígena Americano, recién inaugurado
en Washington, alberga, junto a colecciones de
todo el continente, 11500 piezas arqueológicas
de nativos que poblaron o que aún habitan
Chile. Una roca de la Isla Navarino, de Tierra
del Fuego, demarca el punto más austral
de América en los jardines del museo.
Mapuches de la Fundación Chol Chol vendiendo
sus telares junto a los mejores artesanos de América,
además de otros representantes de este
pueblo, y de las etnias kawesqar y yagan, de Tierra
del Fuego, se hicieron presentes en la fastuosa
inauguración del Museo Nacional del Indígena
Americano, a pocos pasos del Capitolio y frente
a la Nacional Art Gallery de Washington. Autoridades
y personalidades del mundo político, social
y cultural de todo el continente se congregaron
el pasado 21 de septiembre, para esta importante
ocasión, en la que se ofreció sólo
vino chileno y que se extiende con un festival
étnico durante 6 dias.
Una roca de más de 3 toneladas, procedente
de la Isla Navarino, fue el obsequio de los yaganes
al Museo, marcando, por su lugar de origen, el
punto más austral de América en
una instalación que señala los cuatro
puntos cardinales en los jardines del edificio.
10.300 artefactos arqueológicos (prehispánicos)
y 1200 etnográficos (de la era colonial
y posterior) de nativos que poblaron o que aún
habitan Chile, forman parte de la muestra permanente,
destacando entre ellos la colección de
400 piezas de platería mapuche.
Más de quince mil nativos de todo el continente
desfilaron por las áreas verdes que rodean
el lugar, en donde se ubican los principales monumentos
y museos de la capital estadounidense, dando fe
de las intenciones de convertir al llamado "museo
diferente" en un espacio vivo que albergue
toda la diversidad de los pueblos originarios
de América. Objetos y fotografías
de las etnias, además de material audiovisual,
manifestaciones indígenas testimoniales
y un sinnúmero de expresiones de los nativos
del continente, cuentan la historia de las distintas
comunidades indígenas en este recinto que
constituye un hito trascendental para la puesta
en valor, conservación y difusión
de un valioso patrimonio cultural.
Se espera que cerca de 6 millones de personas
visiten anualmente estas instalaciones, que son
la nueva joya del complejo de 18 museos de la
Smithsonian Institution.
La piedra del sur
En el buque AP Aquiles de la Armada de Chile se
trasladó desde Puerto Williams a Valparaíso
la roca de 3,3 toneladas extraída desde
la costa norte de la isla Navarino, en Bahía
Mejillones. El lugar donde se emplazaba la piedra
posee un especial valor patrimonial para la etnia
yagán, ya que en él se levantaron
antiguas casas de la comunidad. Desde el puerto
de Valparaíso viajó hasta Baltimore,
para ser ubicada en los jardines del Museo Nacional
del Indígena Americano.
El pasado mes de enero llegaron hasta Puerto Williams
representantes del Museo para llevar a cabo la
extracción de la roca demarcadora del punto
más austral del continente. Este evento
convocó, después de más de
cuarenta años, a la casi totalidad de los
miembros de la etnia yagán, los cuales,
en agradecimiento a su apoyo, fueron invitados
a participar en el acto de instalación
de la roca en Washington, a través de dos
representantes elegidos por la comunidad.
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