| Reconociendo
el aporte del académico y arqueólogo
Lautaro Núñez el jurado decidió
en forma unánime, otorgarle el Premio Nacional
de Historia 2002, gracias a esta distinción
recibirá cerca de 13 millones de pesos además
de una pensión vitalicia por 20 UTM. La determinación
fue comunicada por la Ministra Mariana Aylwin, presidenta
del jurado, quien explicó que el jurado basó
su determinación en el reconocimiento especial
a la dedicación y contribuciones determinantes
del galardonado en los campos de la arqueología
y la prehistoria, y además por su destacada
trayectoria docente, todo lo cual le ha brindado
prestigio al país ante la comunidad científica
internacional.
Lautaro Núñez,
junto a Cecilia García Huidobro, Vicepresidenta
de la Corporación del Patrimonio Cultural
de Chile, durante un viaje de turismo cultural
a Iquique y sus alrededores.
Los aportes de Núñez Atencio en
ese sentido han sido determinantes para el desarrollo
y preservación de los pueblos prehistóricos
e indígenas de nuestro país. El
galardonado es también Doctor en Ciencias
de la Educación de la Universidad de Tokio,
Japón (1985), Profesor de Historia y Geografía,
Universidad de Chile (1964) y actualmente es el
Director del Museo Arqueológico de San
Pedro de Atacama.
Gran conocedor del norte chileno,
el arqueológo ha tabajado estrechamente
con la Corporación del Patrimonio Cultural
de Chile, institución con la participó
como guía durante el viaje cultural a Iquique,
realizado en octubre de 2000. Hoy se encuentra
liderando el proyecto Catastro Patrimonial de
la I Región, iniciativa gestionada por
la citada institución.
El jurado estuvo integrado además por el
Rector de la Universidad de Chile, Luis Riveros;
por el Premio Nacional de Historia 2000, Mateo
Martinic; por el Rector de la Universidad del
Bío Bío, Hilario Hernández
y por el representante de la Academia Chilena
de Historia, Horacio Aránguiz.
Como premio, Lautaro Núñez recibirá
el monto de $12.687.832 por una sola vez, y una
pensión vitalicia equivalente a 20 UTM
(valor actual $573.320), que percibirá
a contar del mes de enero del 2003, además
de un diploma que lo acredita como el Premio Nacional
de Historia 2002.
|