| Por
su aporte a la renovación del folclor, especialmente
en el ámbito urbano y su transmisión
a las nuevas generaciones, nuestro querido tío
Lalo Parra, el último hermano de Violeta
que aún sostiene la guitarra, fue condecorado
por el Ministro de Educación con la Orden
al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral.
Una distinción gubernamental creada en 1977
que, desde entonces, ha recaído sobre una
lista interminable de personalidades, que incluye
desde el autor del himno de Arica hasta el rockero
inglés Sting.
Combinando la picardía
con la galantería , su habla inconfundible
con sus interminables anécdotas, su inagotable
energía con su repertorio de antiguas y
entrañables canciones populares y cuecas
choras, el Tío Lalo seduce al público,
arrastra seguidores y marca escuela. El mismo
respeto con que se dirige a todos es el que siempre
ha recibido: un verdadero Caballero, grado que
ahora se le otorga con la Condecoración
Gabriela Mistral. Casi una redundancia.
Convertido en ídolo
de nuevas bandas que buscan alimentarse de la
tradición criolla más genuina, su
carisma y su trayectoria, lo han convertido en
un mito viviente. A sus 85 años, continua
activo, con varios proyectos andando, casado con
una mujer cuarenta años menor y siendo
el alma de las fiestas propias y ajenas.
¿Quién no tiene
su Gabriela?
La Orden al Mérito
Docente y Cultural definida como "el más
alto reconocimiento que otorga el gobierno a personalidades,
nacionales y extranjeras, por su sobresaliente
labor en el ámbito de la cultura y la educación",
fue creada por el Decreto Exento N°013017
del 31 de octubre de 2002. Consistente en una
medalla y una banda, y sin contar con incentivo
económico alguno, el premio ha sido otorgado
desde entonces a un listado interminable de personalidades.
En sus categorías de Caballero, Comendador,
Gran Oficial y Lazo de Dama, la distinción
ha recaído sobre hombres y mujeres, escritores,
rockeros, folcloristas, profesores, sacerdotes,
científicos, artistas, y actores.
En el área de la conservación
patrimonial, la recibió el experto en restauración
de origen suizo Roberto Montandon, quien desarrolló
una labor con los Monumentos Nacionales durante
más de 50 años. En la música
popular lo recibió Lucho Gatica, por ser
"uno de los más insignes cantantes
románticos de la segunda mitad del siglo
XX", mientras que otros exponentes de la
música de raíz folclórica,
como Inti Illimani, ya se habían colgado
la banda honorífica. En la música
docta, gente como el director de coros Vicente
Bianchi y la soprano Verónica Villarroel,
se suman a la lista. Entre los escritores galardonados
se cuentan el archipremiado Jorge Edwards, además
de Francisco Coloane, uno de los grandes de las
letras con quien el país guarda aún
una considerable deuda de reconocimiento.
En la plástica, Roberto
Matta, José Balmes, Marta Colvin, Nemesio
Antúnez, son algunos de los grandes nombres
distinguidos. En las artes escénicas Malú
Gatica, el actor, bailarín y coreógrafo
Patricio Bunster y la cantante de ópera
Cristina Gallardo Dumas forman parte de los galardonados.
Entre los extranjeros ilustres
se cuentan el escritor y periodista mexicano,
Héctor Aguilar Camí, el
fotógrafo estadounidense, Louis Stettner,
por el mérito de "haber logrado con
su creación artística el registro
de importantes momentos de la fuerza y belleza
de la cultura popular de nuestro pueblo"
y el rockero inglés Gordon Summer, más
conocido como Sting, por su aporte a la defensa
de los derechos humanos y su compromiso con los
familiares de detenidos desaparecidos.
La enumeración continúa
con destacados hombres de la cultura como el historiador
Leopoldo Castedo, el senador Gabriel Valdes y
el director de Teatro y artista multidisciplinario,
Claudio Di Girólamo. El psicólogo
Giorgio Agostini, la profesora Alicia González
Opazo, premiada al cumplir 100 años de
edad por su aporte a la educación y destacada
trayectoria de más de 7 décadas
en la educación pública, el autor
del himno de Arica, la académica Marianne
Peronard Thierry son otros de los reconocido,
además del alcalde de Valparaíso
Hernán Pinto, a quien se le premió
por la declaratoria de Valparaíso como
Patrimonio de la Humanidad.
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