|
Los
antiguos libros de la colección Isidora
Zegers, que contienen óperas y partituras,
tanto de su autoría como de compositores
clásicos, están siendo restaurados
por especialistas de la Universidad de Chile,
poniendo en valor el inmenso legado de esta mujer
madrileña cuya vida y obra en nuestro país,
dejó una huella cultural profunda.
Nacida en Madrid en 1803, Isidora Zegers llegó
a Chile a los 20 años, junto a su padre
que había sido contratado por el Ministerio
de Relaciones Exteriores. Aquí, la compositora
se radicó y vivió hasta el final
de sus días, en 1869, desarrollando una
intensa labor creativa, convirtiéndose
en protagonista de la vida intelectual santiaguina
y sorprendiendo la sociedad culta con sus composiciones
e interpretaciones en el piano.
La impresionante suma de 16 hijos, que tuvo en
dos matrimonios, no fue impedimento para su trabajo,
que incluyó su participación en
la formación de la Academia del Conservatorio
Nacional de Música, del Seminario Musical
y de la Sociedad Filarmónica. Su importante
legado para la música nacional se complementa
con un patrimonio que hasta la fecha ha permanecido
guardado en la Facultad de Artes de la Universidad
de Chile, que lo recibió en donación
en 1981.
Se trata de una biblioteca con más de 330
ejemplares que datan del siglo XIX y fines del
XVIII, la mayoría óperas y partituras,
de autoría de Zegers y de compositores
clásicos como Haydn, Rossini, Mozart, Donizetti,
Mercadante y G.Verdi, los cuales se encuentran
en avanzado estado de deterioro, a causa de la
suciedad y el mal uso. La colección actualmente
se encuentra expuesta en la Biblioteca de Música
y Danza de la Universidad, siendo accesibles para
uso restringido de profesores y alumnos los doce
volúmenes restaurados gracias a un proyecto
llevado a cabo por un equipo de profesionales
del Postítulo de Restauración del
Patrimonio Mueble de la Facultad, bajo la coordinación
de la académica Johanna Theile.
La iniciativa se encuentra actualmente en su segunda
fase, que se extiende hasta enero de 2005 con
la recuperación de otros siete libros.
Eliminación de polvo y otras suciedades;
unión de rasgados, relleno de perforaciones,
limpieza de tapas, restitución de costuras
con hilo de lino, reemplazo e injertos de hojas
y refuerzo de lomos de cuero desgastados forman
parte de este minucioso trabajo, que aspira a
valorizar y poner a disposición de los
chilenos un valioso patrimonio para la historia
de la música nacional docta.
|