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En menos de un año,
tres edificios patrimoniales, ubicados en la zona
de Valparaíso, declarada por Unesco Patrimonio
de la Humanidad, han sido víctimas de voraces
incendios. Aunque las causas no están claras,
el Comandante del Cuerpo de Bomberos del puerto,
Enzo Gagliardo, entrega algunas luces en cuanto
a la prevención.
Por
Rosario Mena
El jueves 25 de agosto, pasadas las 00:00 horas,
se inició en el Cerro Concepción
el incendio que arrasó con una antigua
casa de dos pisos. La vivienda, que había
sido vendida recientemente, se encontraba en obras
de remodelación. Tras una ardua jornada
nocturna, dificultada por la estrechez del pasaje
donde se emplaza la casa, Bomberos logró
controlar las llamas "desplegando material
a pulso", un problema frecuente en los cerros
del puerto, según explica el Comandante
del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, Enzo
Gagliardo.
El siniestro forma parte de una serie de tres
que, en menos de un año, han castigado
a la zona protegida gracias a la declaración
de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
El pasado 29 de mayo, en plenas celebraciones
del día del Patrimonio, un antiguo edificio
en la Avenida Pedro Montt, a 3 cuadras del Congreso
Nacional en el centro de la ciudad, fue consumido
por el fuego. Actualmente sus restos están
siendo demolidos.
El 10 de diciembre de 2004, un Monumento Nacional
corrió la misma suerte. El gran edificio
del Barrio La Matriz que sirvió de sede
al poder legislativo en 1828 y que se hallaba
abandonado desde hace 6 años, cuando dejó
de funcionar como la Segunda Comisaría
de Carabineros, quedó reducido a escombros.
Aunque no es posible hacer afirmaciones fundadas
sobre los motivos que aún se investigan,
lo cierto es que el sitio eriazo, aledaño
al inmueble, era ocupado por gente que encendía
fogatas para calentarse y cocinar. "Cuando
un sitio está abandonado debieran bloquear
el acceso para que no entre gente a dormir",
opina el Comandante.
Más allá de la identificación
de las causas específicas que provocaron
estos incendios, hay ciertas acciones que Gagliardo
recomienda adoptar para prevenir desgracias: "Yo
vivo hace 40 años en la calle Bethoven,
en el Cerro Concepción. Son casas antiguas,
de fines del siglo XIX, en las que es necesario
hacer trabajos de renovación de los cableados
eléctricos. La gente tiene que tomar conciencia
de que hay que invertir en la mantención
de las viviendas". Entre esas inversiones,
señala también la instalación
de censores de humo, "que no tienen un alto
costo y permiten a través de la alarma
captar inmediatamente el inicio de un incendio".
Reacciones tan lógicas como llamar prontamente
a Bomberos, también escasean entre los
habitantes. "Hay gente que ni siquiera sabe
que tiene que marcar el 132".
Medidas que se vuelven más urgentes considerando
la complicada topografía de Valparaíso,
que complica el trabajo de los voluntarios, repartidos
en 15 compañías y una brigada que
asisten a los 43 cerros de la ciudad. "Otra
problemática es que como estas construcciones
son de adobe, se derrumban fácilmente".
En la línea de prevenir junto a la comunidad,
Bomberos de Valparaíso se prepara para
enfrentar la temporada cálida, trabajando
con las juntas de vecinos, para que limpien y
desmalecen, de modo de evitar los incendios forestales
que cada verano se repiten en las quebradas.
Experiencia, en todo caso, no le falta a estos
profesionales de las llamas, que tienen el orgullo
de formar parte del primer cuerpo de bomberos
fundado en Chile con el nombre de Asociación
Contra Incendios, el 30 de junio de 1851, fecha
instaurada como Día Nacional del Bombero.
Su larga tradición se manifiesta en la
Misa y el homenaje que cada mes de noviembre se
realiza en el Monumento al Bombero, ubicado en
la Avenida Brasil, en homenaje a los 36 voluntarios
que perdieron la vida en ese lugar a causa de
una explosión, mientras combatían
el famoso incendio ocurrido el 1ª de enero
de 1953. En memoria de estos mártires,
cada 1º de enero, a las 3 de la madrugada,
hora de la fatal detonación, todos los
bomberos de Valparaíso, estén donde
estén y hagan lo que hagan, detienen sus
labores para sumarse en un minuto de silencio.
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