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medio de una gran polémica que antecedió
a decisión y por el voto unánime del
jurado el artista de 56 años, Gonzalo Díaz,
quien el 2000 se excluyera voluntariamente de la
muestra Chile 100 Años, recibió el
Premio Nacional de Arte, transformándose
en la primera vez que este galardón recae
en un artista ligado a la corriente conceptual y
a la escena de avanzada, desplazando a favoritos
con como Matilde Pérez, Gracia Barrios y
Mario Toral.
Sus creaciones han sido una
permanente crítica al sistema de representación
de la plástica y se ghan
han expuesto en el Museo de Arte Moderno de Nueva
York (MOMA) y el centro George Pompidou de París,
Díaz causó polémica el 2000,
cuando voluntariamente se excluyó de la
tercera etapa de la muestra "Chile 100 años",
organizada por el Museo Nacional de Bellas Artes,
con la que se pretendía hacer una restrospectiva
al desarrollo de la plástica desde 1900.
Su argumento central fue no compartir el criterio
del curador Justo Pastor Mellado.
Controversia causó también al criticar
a figuras como Carmen Aldunate, Bororo y Samy
Benmayor. A fines de 1997, cuando realizó
una serie de instalaciones con neones en el frontis
y el interior del Museo de Bellas Artes.
Díaz, quien recibirá $13 millones
y una pensión vitalicia equivalente a 20
UTM (unos 594 mil pesos) a contar de enero del
próximo año, señaló
que "El Premio es de doble filo. Es un reconocimiento
de parte del Estado y me importa mucho, pero también
es una lápida que le cae a uno encima.
Espero sacármela rápido".
El jurado, presidido por Sergio Bitar, Ministro
de Educación, e integrado además
por Luis Riveros, rector de la Universidad de
Chile; Rodolfo Opazo, último galardonado;
Pedro Zamorano, representando al Consejo de Rectores,
y Sergio Castillo, de la Academia Chilena de Bellas
Artes, tomó la decisión considerando
la singularidad y valor estético de su
obra y su proyección que en el panorama
de la plástica nacional e internacional.
Nació en Santiago en 1947y se formó
en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad
de Chile entre 1965 y 1969 con profesores como
José Balmes, Rodolfo Opazo, Alberto Pérez
y Adolfo Couve. Continuó sus estudios en
1980 en Florencia donde compartió taller
con Francisco Smythe. En 1987 ganó la beca
Guggenheim. En los '80 formó junto a Eugenio
Dittborn, Juan Domingo Dávila y Alfredo
Jaar la agrupación "Escuela de Santiago",
la que cuestionó los procesos tradicionales
del arte y sus instituciones.
Dueño de una
irreverencia iconográfica poco común
entre los pintores locales, durante los '80 hizo
una parodia del arte convencional y basó
sus obras en imágenes publicitarias de
productos domésticos, como el detergente
Klenzo, la caja de fósforos Los Andes y
la garrafa de vino tinto Santa Carolina. Realizó
diversas instalaciones conceptuales destacando
las intervenciones con luces de neón del
frontis del Museo de Bellas Artes ("Unidos
en la Gloria y en la Muerte") en 1997 y en
la Casa Central de la Universidad de Chile ("...
¿Qué texto de arte, qué palabra,
Qué oxímoron...?") durante
2000.
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