El
Estadio Nacional, inaugurado en 1938, sede del Mundial
de Fútbol '62 y campo de prisioneros tras
el golpe militar de 1973, ostenta ahora el título
de Monumento Histórico. Con esta designación
también se pretende dar marcha al proyecto
"Museo Abierto, Sitio de Memoria y Homenaje"
con el que se pretende contribuir en reparar simbólicamente
a las víctimas de la dictadura militar, rescatando
y proyectándolo como un lugar emblemático
para nuestra sociedad.
La nominación abarca
todo el recinto y corresponde a una iniciativa
de los arquitectos Claudia Woywood y Marcelo Rodríguez,
nieta e hijo, respectivamente, del arquitecto
Alejandro Rodríguez , detenido y desaparecido
en julio de 1976.
Con el proyecto se espera
proteger el coliseo del estadio y convertir las
zonas aledañas en un museo abierto que
rememore su uso desde 1973 como centro de detención
para 40 mil prisioneros. En el recinto se marcarán
hitos recordatorios llamados estaciones, un parque
que contenga obras artísticas y un memorial.
Además del coliseo,
serán nombrados monumentos el camarín
norte de la piscina, que se usó como lugar
de reclusión de mujeres y cuyo muro sur
era utilizado para fusilamientos simulados y reales,
y el corredor exterior del estadio conocido como
"callejón de la muerte", parte
del recorrido entre los recintos de detención
y el centro de tortura del caracol del Velódromo.