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La
etnia diaguita, del norte chico, lucha por su
incorporación en la Ley Indígena
con una moción recientemente aprobada por
la Cámara de Diputados.
La defensa de su derecho
a que se respete y se promueva su desarrollo,
y a que, como dice la ley, se protejan su cultura,
sus tierras y su medioambiente, es lo que los
ha llevado, a través de sus cuatro diputados
regionales, a presentar una moción para
que su nombre figure, legalmente, entre los pueblos
originarios chilenos. La iniciativa, fuertemente
apoyada por la intendente regional, Yasna Provoste
Campillay, autorreconocida como diaguita, acaba
de ser aprobada, para su tramitación, por
la Comisión de Derechos humanos, nacionalidad
y ciudadanía, de la Cámara de Diputados.
La demanda de los diaguitas se basa en su permanencia
y en la conservación de sus tradiciones
y cultura. Hecho que es avalado por estudios etnográficos
y etnolingüísticas que señalan
especialmente las comunidades de la precordillera
del Valle del Huasco. El año pasado, en
Pisco Elqui, se realizó un encuentro para
congregar a los descendientes de esta etnia que
habitan tanto en la región como en el resto
de Chile. Agrupados en organizaciones culturales,
los diaguitas están empeñados en
hacer visible su nombre y su existencia, incorporándose
en el mapa de nuestras culturas originarias.
¿Quiénes
son indígenas?
El artículo
primero de la ley 19.253, o Ley Indígena,
en donde se define quiénes son los
indígenas de Chile, nombra a las etnias
Mapuche, Aimara y Rapa Nui; las comunidades
Atacameñas, Quechuas y Collas y los
australes Kawashkar o Alacalufe y Yámana
o Yagán. Sus miembros son definidos
como los "descendientes de las agrupaciones
humanas que existen en el territorio nacional
desde los tiempos precolombinos, que conservan
manifestaciones étnicas y culturales
propias siendo para ellos la tierra el fundamento
principal de su existencia y cultura".
Condición que ostentan otras etnias
como la Diaguita que, sin embargo, brilla
por su ausencia en la legislación.
Contemporáneos a los atacameños,
los diaguitas habitaron en el Norte Chico,
entre los siglos VIII y XV d.C. Se piensa
que vinieron desde Argentina, atravesando
la cordillera, para asentarse en los fértiles
valles del Elqui, el Limarí, el Huasco.
Su cultura agrícola y alfarera es reconocida
por la calidad de su arte cerámico,
especialmente jarrones con decoraciones geométricas
en blanco, rojo y negro. |
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