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Hasta el 25 de abril se
acogen las candidaturas de municipalidades de
todo el mundo para el Premio Unesco Ciudades por
la Paz, que entrega 20 mil dólares a municipios
que desarrollan proyectos destacables cuyo fin
es la mejora de la calidad vida y la cohesión
social urbana en ciudades en donde conviven distintos
grupos sociales y étnicos. La iniciativa
pretende ir constuyendo, a partir de las comunidades
locales, una cultura de paz basada en un auténtico
respeto de la diversidad cultural.
La creciente magnitud de los
movimientos migratorios debido a numerosos factores
sociales y económicos ha convertido a las
actuales ciudades en espacios de convergencia
de diferentes nacionalidades, culturas, creencias
y comportamientos. Especies de laboratorios en
donde urge la gestación de una cultura
capaz de enriquecerse de la diversidad y propiciar
una convivencia armoniosa de la cual depende,
en definitiva, la paz y el futuro de la humanidad.
El municipio es, por excelencia,
el órgano en donde se toman las decisiones
y se canaliza la vida democrática de la
comunidad, por lo que le compete un rol fundamental
en esta tarea. Son los alcaldes, sus equipos y
toda su red de agentes sociales quienes deben
garantizar el derecho a la participación
ciudadana y el fomento de la solidaridad, respondiendo,
a través de acciones concretas, a las necesidades
y expectativas de la comunidad.
En esta realidad se sustenta
la iniciativa de Unesco de distinguir a través
del premio Ciudades por la Paz, dotado de 20 mil
dólares, a cinco equipos municipales de
ciudades de las cinco distintas regiones del mundo
que hayan llevado a cabo proyectos innovadores
y ejemplares que contribuyan a consolidar la cohesión
social, mejorar las condiciones de vida en los
barrios más vulnerables y crear una convivencia
urbana armoniosa.
El fomento de la solidaridad
en los barrios y el diálogo entre las distintas
comunidades a través de actividades con
una amplia participación, especialmente
de los jóvenes, que constituyen la base
de una "nueva ciudadanía", es
el requisito fundamental para adjudicarse el premio.
Otros factores valorables son el desarrollo de
acciones de urbanismo, que impliquen tanto restauración
del patrimonio cultural como creación de
un hábitat propicio para la convivencia,
así como iniciativas medioambientales,
educativas o de animación cultural destacables.
La convocatoria, que se realiza
cada dos años, está abierta a ciudades
de todo el mundo. Las candidaturas son presentadas
por las Comisiones Nacionales para la UNESCO y
las organizaciones no gubernamentales internacionales
o regionales competentes. El Premio es entregado
en una ceremonia pública por el Director
General de Unesco, quien selecciona a los galardonados
siguiendo la recomendación de jurados regionales
compuestos por personalidades de gran notoriedad
designadas por el mismo Director. Los fondos son
destinados a estimular la acción de cada
municipio galardonado y a establecer nuevas relaciones
de cooperación
Desde 1997 tres ciudades
latinoamericanas ; Quito (Ecuador), Apartado (Colombia)
y Cotacachi (Ecuador), han recibido el premio.
Entre las que han obtenido menciones honrosas
y especiales se cuentan, además de Santiago
de Chile, La Habana, Cuba; Rosario, Argentina;
Montevideo, Uruguay; La Paz, Bolivia y Salvador
de Bahia, Brasil.
- Para mayor información contactarse a
unesco@unesco.cl
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