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Hacia
el precipicio
-
¿Usted cree que tenemos
alguna posibilidad de recuperar
el humanismo?
- Mire, yo no soy profeta, desgraciadamente,
y por lo tanto no puedo decir,
pero observo una sola cosa:
varios grandes economistas,
hombres de cultura que a la
vez tienen reputación
de expertos como el aún
viviente John Kennes, como Stiglitz,
que tuvo premio Nobel de Economía,
y otros más, han observado
que este mecanismo internacional
neoliberal capitalista de mercado
tiene fallas intrínsecas
de orden intelectual y económico,
como es por ejemplo la facilidad
con que se desplazan en segundos
capitales enormes de una parte
a otra del mundo. Piensan que
el actual sistema está
destinado a producir una crisis
mundial con hecatombes en las
principales bolsas de comercio
del mundo y en la economía
misma, peores que la crisis
mundial de 1929.
-
Un problema fundamental con
el neoliberalismo es que comunicacionalmente
triunfó; lograron insertar
el mensaje de que no hay otra
alternativa.
- Exactamente, y por la fuerza
económica. Y también
haciendo alarde de fuerza que
va más allá de
lo económico, como son
los alardes norteamericanos
que se traducen en actos muchas
veces criminales respecto de
países en los cuales
quieren introducir esta economía
de mercado como el mellizo indispensable
de la democracia. Está
ocurriendo actualmente en Irak
y en Afganistán, de modo
que la fuerza que ha impuesto,
en primer lugar económica
y financiera, se suma también
la fuerza bruta. Ha impuesto
en el mundo aquello que vivimos
los 6 mil y tantos millones
de personas en forma cotidiana,
en la vida corriente de cada
uno de nosotros. Yo me siento
metido en esto a disgusto completo,
porque cuando se compra algo
se está ya absolutamente
dentro del sistema.
- Es que el sistema es increíble
cómo ha logrado naturalizar
lo que no tiene por qué
ser natural.
- Pero es una ideología
Un gran Obispo chileno, don
Carlos González Cruchaga,
hace unos años declaró
que este sistema neoliberal
era completamente anticristiano,
que representa lo antihumano
y anti divino al colocar al
lucro y el oro para dar manifestación
máxima de lo que tiene
valor, colocarlo en el centro
como el principal de los valores.
Eso está ilustrado en
el Antiguo Testamento en el
Episodio tremendo en que cuando
baja Moisés con las tablas
de la ley y los 10 Mandamientos,
se encuentra con que hay judíos
adorando el becerro de oro,
entonces quiebra las tablas
de la ley y destruye o hace
destruir el becerro de oro.
Resulta que ahora el becerro
de oro está incólume
y no hay ningún Moisés
que baje con los 10 Mandamientos
para hacerlo añicos,
como merece.
-
¿Cómo podrá
revertirse?
- Esas personas que tienen poder,
pese a las mitologías
y leyendas que hay alrededor
de las personas de poder, son
igualmente imperfectos, llenos
de fallas, de miserias, de torpezas,
de enfermedades físicas
y también sicológicas,
que todo el resto de los seres
humanos. No es una selección
de los mejores, de ninguna manera,
lo que lleva a tener poder,
incluyendo el poder científico
especializado y el técnico,
y por cierto incluyendo los
poderes políticos y económicos.
No hay ninguna selección
por su virtud ni por su extrema
inteligencia entre esas personas
de poder.
-
En ese sentido sería
muy importante que la gente
desarrolle una visión
crítica, algo fundamental
en la educación.
- Es fundamental que los gobernantes,
los científicos, los
técnicos, y quienes tienen
poder económico y político,
sean personas de cultura. La
existencia de una cultura colectiva
sólo se produce cuando
hay una verdadera civilización
y no en la situación
de pseudo civilización
en que estamos los seres humanos.
El tiempo que estamos viviendo,
el hoy y el mañana, son
una época negra para
la humanidad, para el género
humano, porque nunca se habían
corrido estos riesgos de que
estamos hablando, porque no
existían las armas de
destrucción masivas y
porque no existían tampoco
los avances tecnológicos
que permiten los experimentos
científicos.
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